Por qué los perros ladran a algunas personas y a otras no

Por qué los perros ladran a algunas personas y a otras no

Jun 2017 Consejos útiles para perros y gatos | Autor:

¿Por qué algunos perros ladran a unas personas y a otras no? ¿Qué les motiva a ladrar a determinadas personas? ¿Acaso los perros sienten simpatía y antipatía hacia determinados individuos?

Estás tumbado plácidamente en el sofá de tu casa viendo una serie en el televisor. Suena el timbre de la puerta y tu perro Blondie empieza a ladrar. Te levantas, abres y, ante ti, ves la cara horrorizada de un amigo, temblando de miedo por los ladridos y los colmillos afilados de tu mascota. Sin embargo, junto a él está su novia, a quien tu perro ignora. Es un comportamiento común en muchos perros que, por habitual, no deja de ser molesto. ¿Por qué algunos perros ladran a unas personas y a otras no? ¿Qué les motiva a ladrar a determinadas personas? ¿Acaso los perros sienten simpatía y antipatía hacia determinados individuos?

Hay diferentes teorías que tratan de explicar este curioso fenómeno. Sabemos que los canes tienen unos sentidos mucho más desarrollados que los humanos. Sobre todo su olfato y oído son más sofisticados que los nuestros. Además, mucha gente que cree en lo paranormal, en el mundo de los espíritus y el ocultismo, opina que los animales en general y los perros, en particular, tienen un sexto sentido del que la mayoría de las personas carecemos. Este sexto sentido, esta percepción extra sensorial intangible, permitiría captar el aura, o el verdadero yo de las personas. Es decir, nuestros peludos compañeros serían capaces de ver más allá de lo físico, de lo evidente, y descubrir aspectos ocultos de algunas personas que nosotros los humanos desconocemos.

A esto, añade que los perros “huelen el miedo”. Seguro que te ha pasado alguna vez. Si te has cruzado con un perro enorme y has sentido miedo de él, el perro reacciona, percibe tu inseguridad…

Son posibles razones que explicarían por qué los perros ladran a algunas personas y a otras no. No hay una respuesta única, científica y sólida que dé respuesta a esta curiosa actitud canina.

En cualquier caso, el hecho, aunque resulte un misterio, no deja de ser un problema de convivencia. Tanto cuando llegan visitas a tu casa como cuando sales a pasear con tu mascota, vas a tener que enfrentarte a este mal trago.

Algunos datos interesantes: cada año casi 5 millones de personas son mordidas por perros, de las cuales, un millón necesita asistencia médica. Cerca de un millón de estos ataques se producen a niños, habitualmente mordidos por perros familiares. Ocho personas mueren al año por ataques de perros. A pesar de estas cifras alarmantes, los perros no suponen ningún peligro serio para las personas. Causan más problemas sociales sus ladridos que sus mordiscos, sobre todo problemas de convivencia.

Hasta cierto punto es lógico que los perros ladren cuando una persona extraña pretenda entrar en nuestro hogar. Son animales territoriales, protectores, y nos alertan de un posible peligro. Pero también el ladrido puedo serlo como expresión de felicidad. Cuando hace mucho tiempo que no ves a un familiar y tu perro está especialmente unido a él, podría ladrar, mover la cola, saltar sobre él… Son muestras de afecto, no de alerta.

Ladrido perro

¿Cómo podemos solucionar que algunos perros ladren a ciertas personas?

El entrenamiento y la socialización adecuada son las mejores recetas. La prevención es vital para eliminar este comportamiento, ya que una vez adoptado es mucho más difícil de corregir.

Nosotros mismos podemos ayudar a erradicar esta actitud comportándonos adecuadamente hacia el perro siguiendo estos consejos:

  • Nos acercaremos al perro conflictivo solo cuando su propietario nos lo indique.
  • La mejora manera de acercarnos a él es extendiendo la mano lentamente, con la palma hacia abajo, sin cerrar el puño totalmente.
  • Si el perro nos acepta y quiere nuestros mimos, agachará su cabeza, sus orejas y se acercará más a nosotros. Si gruñe, muestra sus colmillos, echa las orejas hacia atrás… es mejor desistir de acariciarlo.
  • Cuando te haya mostrado su buena predisposición, acaríciale el lomo o la cabeza, nunca la cola, las orejas o las patas.

Vuestra relación habrá cambiado radicalmente, pero repite este patrón las siguientes veces que te acerques a él. Comprobarás cómo deja de ladrarte inexplicablemente.

¿Conoces algún perro que ladre a unas personas y a otras no? ¿Tu perro actúa así? Si no consigues corregir su actitud, te recomendamos que acudas a un profesional veterinario o a un especialista en comportamiento como un etólogo.